
El Descendimiento, de Van der Weyden es el más famoso y seguramente también el mejor cuadro que realizó este artista flamenco.
Cada vez que voy a Madrid no dejo de pasar si puedo por el museo del Prado para verlo. No es inferior a las Meninas, Como el del pintor andaluz, es un perfecto estereotipo para representar la pintura de su tiempo.
La última vez que lo visioné me fijé en algunos detalles curiosos. Me enterado que Nieto Alcaide ha escrito un libro tan minucioso como caro y lo he encargado. Antes de hacer ningún comentario quiero leer ese libro. Es posible que después de leerlo no tenga nada que decir porque ya esté todo dicho. Pero la intuición no me dice eso y por ello he colocado ya el soporte para escribir todo aquello que se me ocurra sobre este cuadro casi tridimensional.
He leído el libro. Es interesante. Sobre todo las imágenes, de gran calidad y mucho aumento, en las que se ven las lágrimas y otros detalles mínimos.(He leído que se puede visionar este cuadro en Earth Google) Pero se queda corto en la teoría, muy corto. Dice muy pocas cosas interesantes, pero las dice. Algunas son erróneas, como la interpretación del reflejo en el cinturón de Magdalena. Creo que el cuadro da mucho de sí. Hay que tener en cuenta que un cuadro tiene una enorme ventaja sobre los textos. Refleja fielmente lo que el autor quiso decir cuando lo hizo. Es simplemente imposible su alteración, cosa que no sucede en los textos.
Figúrense la de cuadros que hay de descendimientos, piedades, crucifixiones y temas del nuevo testamento. Tal vez se pueda sacar conclusiones de todos ellos en conjunto porque, como digo, el mensaje original de cada pintor no está deformado ni manipulado, a no ser que se haya pintado encima. De cualquier modo, individualmente se pueden sacar muchas preguntas y respuestas de este cuadro. Un cuadro excelente, no sólo por la ejecución de su pintura y la representación casi tridimensional, sino por un maravilloso mensaje críptico que encierra dentro.
Gnomo,Gnomos, los enanos imaginarios que pueblan el interior fantástico de las entrañas de la Tierra, es una palabra que viene de Gnosis, afirmó Borges. Así, encerrado o enterrado en sus entrañas, en el fondo de pan de oro, aguarda este cuadro sorprendernos en pleno siglo XXI.
Tengo casi todas las ideas, las expresiones, los detalles, los números, las coordenadas. Sólo me falta ordenarlos y escribirlos. Pero lleva su tiempo. Además esta web crece por todos los sitios a la vez, como un enorme globo que se hincha, y tengo mucho aire para soplar y mucha pereza. Poca fuerza, poca voluntad.